Y en redor es la calina cerrada la puerta y la casa encantada
Por las azules ramas de glicinas y en la fuente de arcilla hay agua fría
Y la nieve del paño y arde una bujía de cera
Tal que en la niñez, mariposas zumban
La calma, que no oye mi palabra, retumba
Entonces de lo negro de rincones rembrandtianos algo se ovilla de pronto
Y se esconde allí a mano, pero no me estremezco, ni me asusto siquiera...
La soledad en sus redes me hizo prisionera
El gato negro el alma me mira, como ojos centenarios
Y en el espejo mi doble es tal vez mi contrario.
Voy a dormir dulcemente, buenas noches, noche.
Ana Ajmatova.
Abandonada por el placer de leerte entre mis manos,
a rastras de conformidad te desentraño con el movimiento torpe de mis labios.
¡Hey! No sabes la sonrisa que se me forma cada vez que veo un comentario tuyo.
ResponderEliminarSí, está todo muy clarito en este nuevo blog, ¿cierto? El otro me parecía muy deprimente, justamente porque yo estaba así... Y no quiero decir que he mejorado porque no lo sé, la verdad, pero sí estoy intentando. Espero que las entradas de este nuevo blog no estén cargadas de tristeza como el anterior.
¡Gracias por lo de las fotos! Este año pienso aprender más de eso, así que ten cuidado porque no sabes cuándo el zoom se ajuste a tu linda cara. Y sí, me prepararé, ¡me dan nervios cada vez que me dices eso! Jajaja, maestra de juergas.
Como soy media idiota, no me había fijado que no había puesto el cosito para seguir, así que ahora está. Vas a ser mi primera seguidora (la primera de muchos otros que formaran un ejercito para dOMINAR EL MUNDO (?))
Nos estamos leyendo y (espero) nos vemos pronto.
¡También te quiero!