lunes, 14 de junio de 2010

Cassie.

Tic, toc, tic, toc, las manecillas del reloj no paran de sonar y resuenan en mis oídos como una explosión de bomba atómica, desearía que se callaran para poder concentrarme, pero no lo hacen. Pasa y pasa el tiempo sin darme un descanso.

Aprieto el lápiz sobre la hoja con más fuerza de la necesaria y comienzo a trazar distintas figuras, tales como, rombos, cuadrados, triángulos, rectángulos, círculos, octágonos, cilindros, etc., todas una encima de la otra sin seguir un orden lógico, creando un arte abstracto. La observo detenidamente fijándome en cada una de las puntas y la marca que dejaba el lápiz al repasarlas, soltando un poco de mina esparcido sobre la hoja.

Levanto la mirada y veo al profesor que me mira con el entrecejo fruncido, con sus arrugas claramente marcadas y una fina capa de sudor sobre su frente.

—Entrégueme la hoja, por favor. —solicita en un murmullo, que retumbó en mis oídos como un grito. Lo observo, que es a lo que más me dedico en días como estos, y me fijo en el diminuto lunar que se posa cerca de su nariz, sus labios al decir esas palabras me muestran sus dientes amarillentos por el cigarro, infiero. Su juventud está marcada sobre su piel por las explosiones de espinillas que pudo haberse hecho cuando joven con la intención de esconderlas, se ven grandes y como si no tuvieran fin alguno. Mi mirada sube hasta sus ojos negros como el carbón con una ojeras profundas que se confunden con su piel morena, sus cejas despeinadas y alborotadas me sacan de su mirada y me dirijen a su pelo, en donde unas mechas oscuras caen delicadamente sobre su frente, las canas no abundan su cabello, pero si comienzan a dar rastros de que la tercera edad quiere hacer acto de presencia.

—Entréguemela — repitió alzando la voz y con voz profunda, produciendo que la mirada del curso se posara sobre nosotros. Veo a mis amigos mirándome preocupadamente y les sonrió.

Estiro mi mano con el ademán de que él la apriete firmemente a modo de saludo, pero no lo hace. Recogo la prueba que está sobre la maltratada mesa marrón y se la paso con una sonrisa adornando mis labios. Me levanto de la silla y el profesor me mira extrañado.

—Siéntese — me pide.

Yo no le hago caso y comienzo a dar unos pequeños pasos. Al fijarme que puedo caminar bien y sin tropezar, doy un giro de 360° grados cuál bailarina profesional. Danzando camino hasta la puerta del salón y toco con mi mano izquierda la manilla dorada. Escucho al profesor profieriéndome gritos acerca de que llamará a mis padres y no sé cuántas cosas más. Elevo mi mano derecha y observo la mirada absorta del salón de clase hacia mi persona. Pronuncio un Bonjour con voz cantarina y salgo bailando hacia al pasillo del colegio sin mirar atrás.

Riendo, cantando y bailando voy por los pasillos produciendo que muchos profesores salieran de sus respectivas aulas a observarme, pero a mi no me importa.

Llego hasta el patio y me acuesto sobre sobre mi espalda en la fina hierba, y por primera vez disfruto de la sensación única del pasto entre mis manos, del majestuoso cielo azulado y sin nubes que se descubría ante mis ojos y cómo las figuras que había dibujado sobre la pálida hoja en mi escritorio se presentaban en distintos colores frente a mí, moviéndose todas para un lado y todas hacia otro. Sonrío y luego carcajeo, me sorprende la risa musical que abandona mis labios.

Me levanto rápidamente y me subo sobre una banca blanca de madera, cierro mis párpados y extiendo mis brazos como un avión. El viento comienza a soplar y yo me muevo en un perfecto vaivén, deleitándome cuando siento que el ligero aire toca mi piel expuesta. Abro los ojos y veo a la vasta ciudad abriéndose camino ante mi, es como una ciudad de gigantes, enormes rascacielos ataviandola y casas de múltiples colores llenado el paisaje, pero yo son más colosal que aquello. Vuelvo a cerrar los ojos, la sensación nadie la podrá cambiar y me recocijo en ello.

Hoy me siento boyante.

2 comentarios:

  1. Esa imagen *__*. Tan Cassie, tan drogas, tan Skins.
    Babeo por Chris, tú sabes. ajhajah.

    Muacs, lindaa. Te qero.

    Annie.

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  2. Cassie. Ahora locas por Skins, que entretenido es conversar con ustedes.

    Cariños.

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